10.6.09

INÁNIME
Video y fotografías


de Marta ARES
Centro Cultural Recoleta /

Sala Prometeus
Exhibición hasta el domingo


19 de Julio inclusive



Florencia Battiti
escribe acerca de INÁNIME de Marta Ares


Volver a ver por primera vez

La video-instalación que Marta Ares presenta en la Sala Prometeus del Centro Cultural Recoleta consta de tres capítulos que se ocupan de una misma idea: cómo encarar un cambio de subjetividad ante aquello que se nos presenta como algo “dado”, como lo “inánime”.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, lo inánime es aquello que no tiene alma, que está, precisamente, inanimado. Pero alto. No pensemos que Ares nos propone deambular por territorios y universos carentes de vida. La iconografía de este video-poema (como ella misma lo llama) abarca un arco que va desde las primeras huellas mnémicas hasta el último video clip que vimos anoche… Ese cambio al que Ares alude se inscribe en el territorio de la experiencia cotidiana; se trata de ese cosquilleo que nos lleva a poner en tela de juicio aquello que se nos presenta con la carga abrumadora del statu quo, de la inercia, de la comodidad, o simplemente, de la indiferencia.

La estrategia, entonces, se basa en la intuición. Para vencer la indolencia congénita a toda convención cultural, Ares apela a su “olfato visual”: asocia imágenes y palabras en busca de un sentido otro, de una desviación, una suerte de grieta o ruptura que nos conduzca hacia un espacio de significación inusitado.

Así, el primer capítulo titulado Binomios alterna rítmicamente imágenes, signos y palabras con el propósito de alterar la lógica y expandir los umbrales de nuestra conciencia. En este sentido, resulta sugestivo el modo en que las palabras de mayor evocación icónica imprimen diversas reverberaciones de significado en imágenes de apariencia insípida. Sutil e ingeniosamente musicalizado (y esto vale para los tres capítulos), el relato visual nos conduce por senderos inesperados:

serpiente / sombra

tajadas / cuchillos / gargantas / guaridas / escape / idea / deseo

agujero / mar

Si bien las imágenes denotan una cuidadosa selección, es el texto —tanto en ésta como en otras obras de Ares— el que opera como elemento fundamental en la producción de sentido. “Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo”, decía Ludwig Wittgenstein, y daba en el clavo cuando agregaba que dedicarse a la filosofía (y podríamos acotar, al arte) es, en realidad, abocarse hacia un trabajo sobre uno mismo, sobre el propio modo de ver las cosas.

A lo largo del contrapunto texto-imagen que propone Binomios, Ares inserta algunas claves o pistas para dialogar con aquel espectador que, como ella, abrigue el deseo de mantenerse alerta. Así, el nombre de John Berger proyectado sobre una pantalla de T.V. nos remite a su célebre Ways of seeing
[1], libro en el que el crítico inglés advierte desde las primeras páginas: “Seeing comes before words”, revelando la manera en que nuestros modos de ver afectan nuestra forma de interpretar el mundo.

El segundo capítulo, Animal blanco
[2], se estructura a partir de un relato de carácter narrativo. La historia comienza, tal como describe Ares, con un grupo de científicos que emprenden una investigación en el Polo Sur. Al perder el rumbo, deciden volver a la base. Durante el camino de regreso se topan con un enorme animal, desconocido por todas las culturas. A partir de aquí se despliega una historia de ribetes inquietantes, en la que abundan escenarios de pre-existencia, de pre-cultura, imaginados (e incluso, alucinados), concebidos a partir de una estética que transita por las fronteras entre lo natural y lo artificial.

A través de un texto pulido y de tono poético, el relato describe las vicisitudes de un animal atestado de insectos mancos. Pero lejos encausarse hacia escenarios plausibles, la historia devela una extraña y cuasi erótica relación entre el animal y las criaturas que habitan sobre su piel.

Asumiendo el rol del “científico” (y por ende, de aquel que detenta un lenguaje lógico-positivista) Ares parece decirnos que ante lo inédito, el abordaje debe realizarse desde la intuición, desde una posición que supere los límites de la inteligencia racional. En palabras de Elena Oliveras, “al operar fuera del lenguaje conceptual, la intuición da lugar a la metáfora”.
[3] Y es, precisamente, en ese territorio pre-lógico —en el cual Bergson afirmaba que “las ideas están todavía rodeadas por una franja de imágenes”[4]— que Ares articula toda su narrativa.

El tercer y último capítulo, Lo que es, reflexiona sobre el modo en que el pasado permanece activo en el presente a través de huellas y rastros que, muchas veces, permanecen ocultos.

El sujeto de esta historia es un espacio fabril, espacio donde el video fue filmado in situ. Cayetano Gerli S.A. fue una hilandería fundada en 1902 por un inmigrante italiano que lideró el mercado nacional de tapicería y cortinados durante casi nueve décadas. Hacia mediados de los años noventa, al abrirse la importación indiscriminada, la empresa perdió mercados y fue declarada en quiebra. Hoy, ese espacio que fue contenedor y continente de innumerables historias de vida, es pura quietud e inacción. Pero, si bien la fábrica no se encuentra actualmente en actividad, el video de Ares apunta a captar y transmitir “ese resto de energía que, desde el pasado, se extiende hacia el día de hoy. Un pasado que vive de forma invisible, inasible y se manifiesta de forma rotunda”
[5].

Homenaje, re-significación, exorcismo, reparación son algunos de los conceptos que atraviesan Lo que es, un video no exento de un sutil comentario político que, sin estridencias, pone en evidencia el modo en que las políticas neoliberales de los años noventa impactaron en la cotidianeidad de miles de personas, desgarrando el tejido laboral y social.

Tres capítulos bajo el signo de lo Inánime que Ares identifica conceptualmente con el lenguaje, el ser y la historia respectivamente pero que, no obstante, concibe y abarca de manera integral.

Si —como escribía Pizarnik— “la rebelión consiste en mirar una rosa / hasta pulverizarse los ojos”
[6], Inánime nos sugiere que nuestra capacidad de mirar el mundo significativamente se encuentra predeterminada por el lenguaje, por las creencias, por preconceptos. Será cuestión de mantenerlos alertas, despojándonos de nuestros habituales “modos de ver”, a fin de expandir los umbrales de nuestra percepción y, quizás así, volver a ver por primera vez…

Florencia Battiti
Buenos Aires, julio 2009.

Bibliografía
[1] John Berger. Ways of seeing. London, Penguin Books, (1972), 1977.
2Bajo el título Animal inánime este video aparece por primera vez como uno de los nueve que conforman Ella, video-instalación presentada en el Primer Festival de Arte Digital en el Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires en 1998.
3 Elena Oliveras. La metáfora del arte. Retórica y filosofía de la imagen. Buenos Aires, Emecé (1ª ed.), 2007, pág. 211.
4 Citado en Oliveras, Elena, Op Cit. pág. 211. [1] Susana Barbará y Marta Ares. “Videografías de Cayetano Gerli”. Catálogo de la 5ta Bienal Internacional de Arte Textil (WTA), Buenos Aires, Palais de Glace, del 1 al 26 de abril, 2009, pág. 54. “Videografias de Cayetano Gerli” fue una videoinstalación narrada en cinco capítulos de cinco videos monocanal bajo un proyecto de 5Susana Barbará y Marta Ares. Incluyó videos y performances de Marta Ares, Susana Barbará, Viviana Berco, Daniela Muttis y Graciela Taquini y formó parte de la exposición “Desde lo textil: hacia nuevos territorios”, curada por Florencia Battiti y llevada a cabo en el Palacio Nacional de Exposiciones (Palais de Glace) en abril de 2009 en el marco de la IV Bienal Internacional de Arte Textil.
6 Fragmento del poema de Alejandra Pizarnik tomado de: Árbol de Diana. Buenos Aires, Ed. Botella de Mar (1962), 1998, p. 31.
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INANIME / VIDEO
Argentina / 00:21:00 / Color / Stereo / 2009
Idea, dirección y realización
Marta Ares
Producción
Zig Video & Marta Ares
Performer
Tamara Simcic
Textos
Marta Nos / Marta Ares
Música
Fabián Kesler
Edición / Cámara/ Escenografías / Dibujos
Marta Ares y Tamara Simcic
Asistencia general
Tamara Simcic
Técnica de sonido
Fabián Kesler / Nicolás Diab
Asistencia soporte digital
Mariano Reyero
Impresos
Edición fotográfica
EPSON
Montaje de Impresiones
Estudio EDOartis
Edición Impresos
EPSON / Diana Rutkus
Estudio digital y multicopiado
Mnemosyne
Esta exhibición es posible gracias al auspicio de FUNDACIÓN EPSON
y a la colaboración de Florencia Battiti, Marta Nos, Beba,
Susana Barbará, Roxana, Tamara, Gabo, Fabián,
Eugenia y Nicolás, María Eugenia, Jorge, Claudio, Daniel y Luli.

Centro Cultural Recoleta / Sala Prometeus
Lunes a viernes de 14 a 20 hs.
Sábados y domingos de 11 a 21 hs.
CCR - Junín 1750 - Buenos Aires, Argentina.


contacto
aresmarta@gmail.com
+ info:
www.aresmarta.com.ar
http://aresmarta.blogspot.com
boladenieve.org.ar/node/8404
http://www.artpromenadebsas.com/ares2_es.php

28.4.09
























roomBA funky
ArteBA’09
22 al 26 de Mayo
Stand L93 – Galería Consorcio de arte
Rural – Pabellón azul y verde
Av.Sarmiento 2704, Buenos Aires

EUPHORIA
por Graciela Taquini



Sobre la serie “roomBA funky” de Marta Ares

Desde hace varios años, y mucho antes que otros creadores, Marta Ares ha estudiado y expandido las posibilidades del video como medio de expresión. Es una artista precursora en pensar y producir una estética digital no solamente con un diseño por computadora sino también en la dimensión material donde lo manual tiene una impronta decisiva.

Con la muestra roomBA funky nos propone el goce y la euforia de una catarata de formas que danzan en la superficie de la pintura, del acrílico o de las pantallas modulares produciendo una energía poderosa, una inyección sonora, visual y táctil de felicidad sensible que va más allá de cualquier concepto, que trasciende las bases racionalistas de nuestro bagaje cultural, muchas veces basado sólo en el pensamiento. Así, lo orgánico y lo musical se funden en armonía ( y melodía).

Si nuestros ancestros, los hombres de la prehistoria, recogían piedras con formas bellas ( y perfectas) que colocaban en (sus) las tumbas al lado de sus muertos -cuyos huesos pintaban de rojo-, es porque no sólo la trascendencia, sino la búsqueda de la buena forma, (forma formoso, hermoso) son inherentes a lo humano. Algo que el siglo XX (se ) desarrollara de modo científico a través de la teoría de la Gestalt que analiza la capacidad humana de configurar la percepción.

En las obras de Marta Ares, la sensualidad y el goce se apoderan de distintos soportes para brincar al son de música real. Todo baila, todo es móvil aunque esté quieto, todo resuena aunque sea mudo tal como lo concebía Paul Klee para quien música y pintura eran indivisibles.

Formas abstractas y de carácter casi biológico, a la vez reales y virtuales remiten a Matisse, se sostienen en el espíritu de Mariscal por nombrar alguno de sus artistas admirados. Estas formas, tal vez evocando cuentas, pastillas, amebas, pompones, caramelos, células, lunares, pueblan la composición, elevando la materia al movimiento en todos los soportes, impidiendo todo congelamiento ya que caen, giran, danzan, se deslizan en una explosión de multicapas de colores fríos y cálidos. De James Brown (Hot pants) a Prince (Kiss) y Laurie Anderson (Sharkey's night), pasando por Manu Chao (La primavera) a la música original de Fabián Kesler (Fluir Devenir, Día Vida…), esta muestra abre los umbrales de diversos y sugestivos canales sensoriales para inundarnos en un baño de forma, ritmo y color/calor, que trasciende la retina, haciendo presente y fundiendo el espíritu con la materia.
Graciela Taquini, agosto 2008.














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Movimientos del placer
Acerca de roomBA funky de Marta Ares
por Mara De Giovanni
Galería Bacano, 2008, Buenos Aires, Argentina
Formas orgánicas de múltiples colores se organizan cuidadosamente, a modo de calidoscopio visual y conceptual, en diferentes soportes. El colorido agita, seduce, invita a la fantasía y a reconocer un guiño hacia lenguajes artísticos conocidos de los años sesenta, como el pop, el op, el arte psicodélico, el arte abstracto y el diseño atómico a base de esferas de colores; los títulos de las obras –“Selva”, “Karamelito”, “Rumba mandala”, etc.- agregan al crisol otras manifestaciones culturales, y la música funky de Kesler acompaña la vibración e incita al movimiento. Todo se funde y se condensa en una estética novedosa que invita a pensar acerca del “placer” que la muestra suscita.“En el arte, el placer ha sido relegado a epifenómeno en nombre de algo más importante: la liberación, el sentido y la verdad consiguiente”, nos dice Fernández Vega (p.39); de este modo, el placer que surge del atractivo de las formas y el reconocimiento de lo conocido en la muestra de Ares es un paso previo a otro tipo de placer, el del “sentido y verdad” que sin duda trasciende las sensaciones.El título del video arte que da nombre a la muestra propone un interesante juego de palabras que nos da, en su búsqueda, ciertas pistas: roomBA funky condensa los conceptos que se ponen aquí en cuestión. Con la “palabra” roomBA se designa el lugar de la enunciación –una habitación de la galería Bacano de Buenos Aires-, pero también, por sonoridad, se alude a una de las manifestaciones artísticas más populares de Latinoamérica: la Rumba, que según el musicólogo Argeliers León “más que baile o canto, es un tipo de fiesta creada (…) por el africano y sus descendientes, sin excluir a los de origen español en los estamentos más humildes de la colonia” (Cit. en Lan).El significado de la palabra funky es más difícil de precisar: en principio designa el adjetivo de la palabra fank, que provendría del término africano Lu-Fuki –“olores corporales del vello púbico”. En el arte, según Lucie-Smith, aquello que se denomina funk o funk art es una tendencia que surgió en los años sesenta y que manifiesta “el gusto por lo complejo, lo enfermizo, lo andrajoso, lo extraño, lo vulgar, lo viscoso, lo abierta o encubiertamente sexual”(p. 120). Sin embargo, aunque pueda reconocerse en algunas de las obras de Ares situaciones encubiertamente sexuales –por ejemplo en la figura de una joven que coquetea con confites de chocolate que prometen una sensación de placer cercano al éxtasis-, con evidencia no es la estética del funk art la que se tiene en cuenta, y quizá se deba a que las consideraciones y valoraciones sobre el término mucho han variado hasta este momento.El funk es un género musical bailable que incluye elementos del Soul, del Jazz y de la tradición africana, y que resalta el ritmo por sobre la melodía. Surgió en los años sesenta, en el ambiente nocturno de las comunidades hispanas y afroamericanas de Estados Unidos con las manifestaciones del músico James Brown, y más tarde fue la base del desarrollo del Funky, que incluye variadas influencias de otros géneros y sonidos electrónicos. Desde los años noventa, la música funky no puede ser ya considerada como una particularidad étnica sino la más comercial de las formas musicales del rock.En la conformación espacial de la muestra, Ares evoca los orígenes de la Rumba y el Funky a través del emplazamiento marginal de las obras: ellas se ubican en las esquinas de lo que ha de considerarse el lugar privilegiado de exposición –el centro de la pared-, que asume aquí un significativo vacío. Son los bordes los lugares desde donde surge aquello que termina por transformar la realidad contemporánea ligada a la fiesta, al encuentro y al placer. La Rumba y el Funky asumen un nuevo estatuto en el universo de los guiños a los lenguajes artísticos de los años sesenta, y su presencia crea un nuevo ser.roomBA funky es resiliencia; es sentir seguridad aún en la incertidumbre de los conceptos en movimiento; es encontrar orden en el caos y volverlo nuevamente caos para hacer de él un elemento a crear; es despejar la vieja moral del Origen; es diversidad y heterogeneidad; es agitarse, sudar, desear y elegir; es igualdad de género, color o preferencia sexual.[4-x-08]Bibliografía:Fernández Vega, José. “La crítica del placer y el placer de la crítica”, en Lo contrario de la infelicidad. Buenos Aires: Prometeo, 2006 - Lam, Rafael. “La Rumba más larga del mundo”, en www.prensalatina.com.mx - Lucie-Smith, Eduard. Movimientos artísticos desde 1945. Barcelona: Destino, 1995 - Sparke, Penny… [et al.]. Diseño. Historia en imágenes, Madrid: Hermann Blume, 1987 – Taquni, Graciela. Euphoria., Buenos Aires: Bacano y Art Promenade Bs. As., agosto de 2008.www.ramona.org.ar/node/23446